Cuando termina el verano y el calor da paso a la calma otoñal, los planes familiares se convierten en la mejor excusa para reencontrarse con la naturaleza. Hoy, desde el blog de Hacienda La Coracera, os proponemos descubrir el Poblado de los Duendes en El Castañar de El Tiemblo. Sin duda, un lugar mágico para disfrutar en familia.
Poblado de los Duendes en El Castañar de El Tiemblo, una visita mágica
El poblado de los duendes en El Tiemblo es uno de esos rincones mágicos que hacen volar la imaginación y consiguen que tanto pequeños como adultos conecten con la fantasía en plena naturaleza.
Situado en la localidad de El Tiemblo (Ávila), este lugar es un plan imprescindible para quienes buscan experiencias originales cerca de San Martín de Valdeiglesias y alrededores.
Las historias de duendes en El Tiemblo forman parte de la tradición de la zona, inspiradas por el legendario Castañar, un bosque centenario que parece sacado de un cuento.
Partiendo de estas leyendas, el artesano local Jose Luján decidió crear en su propio jardín el “poblado de los duendes”, una pequeña aldea hecha a mano entre árboles y piedras, repleta de casitas minúsculas, figuras y detalles mágicos. Todo ello, inspirado en leyendas del entorno.
Con el tiempo fueron llegando más “habitantes”: hadas, gnomos y figuras dejadas por niños que querían contribuir con su pequeño inquilino. El proyecto crece poco a poco, sin prisa, porque la magia no admite horarios ni fechas límite.
Aquí los visitantes pueden descubrir barrios en miniatura, pozo de los deseos y personajes de cuento, todos cuidadosamente tallados y pintados.
Un plan gratuito y abierto todo el día
Este rincón se encuentra en la calle Velázquez de El Tiemblo, es de acceso totalmente libre y está abierto durante todo el año, las 24 horas. Basta con acercarse y explorar, siempre con respeto por el entorno.
Al estar en el jardín de su propietario, muchas partes del poblado pueden visitarse libremente. No hay barreras físicas ni casetas de taquilla; el acceso es sencillo y espontáneo, lo que lo hace ideal para aventuras familiares de última hora.
En algunos veranos, cuando cae la noche, José enciende delicadas luces en las casitas, y el poblado adquiere aún más un aire de cuento: luces diminutas que hacen que parezca que sus habitantes salen de sus viviendas para habitar ese universo mínimo mientras nadie los observa.
Pero, sin lugar a dudas, el Poblado de los Duendes alcanza su máximo esplendor en otoño. El bosque explota en una paleta de colores ocres, dorados y rojizos. Pasear entre las hojas caídas y los imponentes castaños centenarios, algunos de ellos catalogados como árboles singulares, es un espectáculo natural que no tiene parangón en la zona. Además, es temporada de setas y, por supuesto, de castañas.
Experiencia ideal para familias
El poblado de los duendes es ideal para familias y grupos con niños, ya que invita a buscar figuras escondidas, inventar historias y pasar un buen rato rodeados de naturaleza y arte popular.
La visita puede combinarse con rutas por el Castañar de El Tiemblo, famoso por su espectacular paisaje otoñal y rutas de senderismo sencillas y accesibles. Además, la zona cuenta con áreas recreativas y merenderos, lo que facilita organizar una jornada completa.
Recomendamos llevar calzado cómodo y, en otoño, algo de abrigo, ya que la zona suele ser más fresca. Si vas con niños pequeños, lo ideal es planificar la visita por la mañana y aprovechar después para comer en los merenderos o en los restaurantes de la zona.
Situado a poco más de una hora de Madrid y muy cerca de San Martín de Valdeiglesias, este rincón es fácilmente accesible en coche y también por transporte público (autobús 551).
Tras la visita, el entorno de El Tiemblo permite descubrir también la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, el castillo y pueblos mágicos del Valle del Tiétar. No olvides los toros de Guisando.
Tus escapadas ideales en Hacienda La Coracera
Después de descubrir el poblado de los duendes en El Tiemblo y dejarse llevar por la magia del Castañar, nada mejor que regresar a San Martín de Valdeiglesias para descansar con todas las comodidades.
En Hacienda La Coracera encontrarás el punto de partida perfecto para explorar la Sierra Oeste de Madrid y los rincones naturales y culturales que la rodean.
Nuestro alojamiento te permite combinar naturaleza, historia y gastronomía en un mismo plan. Desde visitar viñedos locales hasta recorrer el embalse de San Juan o disfrutar de experiencias enoturísticas únicas. Y tras un día lleno de aventuras, podrás relajarte en un entorno acogedor y con el mejor trato.
Hacienda La Coracera es el lugar donde las escapadas familiares, románticas o en grupo se convierten en recuerdos inolvidables. Porque la magia no solo está en los duendes del bosque, también en cada momento que decides vivir intensamente.
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