Pasar unos días de octubre en San Martín de Valdeiglesias puede ser una buena ocasión para acercarse a las Fiestas de Santa Teresa en Ávila. No hace falta convertir toda la escapada en una sucesión de visitas y desplazamientos. Con dos noches hay tiempo para disfrutar de San Martín, descansar, comer bien y reservar una jornada completa para conocer Ávila en uno de sus momentos más especiales del año.

Desde Hacienda La Coracera planteamos precisamente ese tipo de viaje: quedarse en San Martín de Valdeiglesias y hacer de Ávila una excursión dentro de una escapada más amplia.

Fiestas de Santa Teresa en Ávila

Octubre es uno de los meses señalados en el calendario de Ávila por las celebraciones dedicadas a su patrona.

En 2026, las Fiestas de Santa Teresa en Ávila cuentan con más de un centenar de actividades. La Semana Grande comienza el viernes 9 de octubre con el pregón en la plaza del Mercado Chico.

También el puente de octubre reúne algunos de los actos más tradicionales. El 12 de octubre se celebra el Día del Abulense Ausente, acompañado de la habitual ofrenda floral y de diferentes actividades.

La fecha más importante llega el 15 de octubre, festividad de Santa Teresa de Jesús. Es uno de los días centrales de las fiestas y durante la noche están previstos los tradicionales fuegos artificiales.

Ahora bien, no es necesario organizar el día alrededor de todo el programa. Lo más práctico es elegir los actos que realmente interesen y dejar también unas horas para pasear por Ávila con tranquilidad.

El programa oficial del Ayuntamiento de Ávila permite consultar previamente horarios, actividades y posibles cambios de última hora.

Mucho más que los actos festivos

Quien quiera aprovechar la jornada para conocer mejor la ciudad tiene varias alternativas.

Durante los sábados de octubre, Turismo de Ávila mantiene la visita guiada Teresa de Ávila, centrada en algunos de los lugares relacionados con la figura de Santa Teresa.

Dependiendo de la fecha, también pueden encontrarse visitas teatralizadas y otros recorridos por la ciudad.

Aquí está precisamente una de las ventajas de este plan: no hay una única forma de pasar el día en Ávila.

Se puede seguir buena parte del programa festivo, dedicar más tiempo al patrimonio o combinar ambas cosas sin necesidad de ir con prisas.

Si la visita coincide con el puente del 12 de octubre o con los días próximos al 15, merece la pena revisar los horarios con antelación y reservar aquellas actividades que tengan plazas limitadas.

Dos noches en San Martín de Valdeiglesias

Plantear la escapada con dos noches permite repartir mejor el tiempo y evita convertir la visita a Ávila en una ida y vuelta demasiado intensa.

El plan puede ser muy sencillo:

  • Primer día: llegada a San Martín de Valdeiglesias, alojamiento, paseo por la zona y cena.
  • Segundo día: salida hacia Ávila para disfrutar de las fiestas, el patrimonio y las visitas que se hayan elegido.
  • Tercer día: desayuno y una mañana tranquila en San Martín antes de regresar.

Así, las Fiestas de Santa Teresa en Ávila se convierten en uno de los atractivos de la escapada, pero no en el único.

San Martín de Valdeiglesias sigue siendo el lugar donde descansar y disfrutar del resto del viaje, mientras Ávila aporta una jornada cultural especialmente interesante en estas fechas.

Empezar el viaje alrededor de una buena mesa

Después del desplazamiento del primer día, pocas cosas apetecen más que instalarse y sentarse a cenar sin tener que volver a coger el coche.

En Restaurante 7 Capillas se puede hacer precisamente eso. Nuestra propuesta parte de una cocina popular española actualizada, con platos pensados también para compartir y disfrutar sin prisas. En la carta pueden encontrarse especialidades como el cochinillo asado, la paletilla de lechal o diferentes arroces preparados al momento, entre ellos el Arroz Coracera, el arroz negro o el arroz de marisco.

Los vinos de la zona tienen igualmente un papel importante, con variedades tan ligadas a San Martín de Valdeiglesias como la Garnacha o el Albillo Real.

Llegar, dejar las maletas y terminar el día cenando tranquilamente es una buena manera de empezar la escapada, sobre todo si al día siguiente toca dedicar varias horas a conocer Ávila.

Una cena maridaje y dos noches de alojamiento

También se puede hacer del vino y la gastronomía una parte más importante del viaje.

La experiencia Cena maridaje + Alojamiento de Hacienda La Coracera incluye dos noches para dos personas en apartamento superior, desayuno y cena maridaje.

La cena se compone de un menú degustación de tres tiempos —entrante, principal y postre— acompañado por tres vinos de la tierra y las explicaciones de un enólogo.

Como la actividad depende de la disponibilidad y de un número mínimo de participantes, lo recomendable es consultarlo antes de organizar las fechas.

Otra alternativa es reservar un momento del viaje para conocer mejor los vinos de San Martín de Valdeiglesias.

La experiencia de visita a bodega y cata con aperitivo, alojamiento y desayuno incluye visita a bodega, cata de tres vinos, aperitivo y alojamiento con desayuno para dos personas.

De este modo, cada parte de la escapada tiene su propio protagonismo: un día para conocer Ávila y sus celebraciones y otro momento para disfrutar de la gastronomía y los vinos de San Martín.

Fiestas de Santa Teresa en Ávila: una buena excusa para escaparse en octubre

El puente de octubre y los días próximos al 15 son una buena oportunidad para descubrir Ávila con un ambiente diferente al de otros momentos del año.

Pero el viaje no tiene por qué quedarse únicamente en la visita a la capital abulense.

Una jornada puede dedicarse a su patrimonio y a la programación de las fiestas, mientras el resto del tiempo queda libre para comer bien, descansar y acercarse a los vinos de San Martín de Valdeiglesias.

En Hacienda La Coracera cada viajero puede organizar la estancia a su manera: simplemente alojarse y reservar mesa en Restaurante 7 Capillas, añadir una cena maridaje o completar el viaje con una experiencia enológica.

Las Fiestas de Santa Teresa en Ávila pueden ser el motivo para hacer la maleta. San Martín de Valdeiglesias pone el resto: tranquilidad, gastronomía, vino y tiempo para disfrutar del viaje sin prisas.